La nota del Cura: cómo puntúo los restaurantes
Comer como un cura es comer bien de verdad: buen producto, bien tratado, a un precio que se entiende y en un sitio al que apetece volver. No hace falta mantel de hilo ni menú degustación: con un guiso de cuchara en una taberna se puede comer como un cura, y en un restaurante con estrella, no siempre.
Cada visita del Colmao lleva una nota del 1 al 5.
Aquí solo salen los sitios donde se come bien
Este blog no hace crítica. Si una comida no me convence, no escribo de ella: no hay entrada, ni con nombre ni sin él. Lo que leéis aquí son recomendaciones, sitios a los que volvería pagando de mi bolsillo, así que las notas que vais a ver son un 4 o un 5.
Cada visita lleva el nombre del local, su dirección y el enlace para llegar, y en redes etiqueto siempre al restaurante.
¿Por qué no hay crítica? Porque una visita es una tarde, y una tarde mala la tiene cualquier cocina. Después de veinticinco años en el oficio sé lo que cuesta levantar la persiana cada día, y prefiero contaros dónde merece la pena sentarse.
Qué mira el Cura
La nota sale de seis cosas, las mismas que se miran desde dentro cuando se dirige un restaurante.
- El producto. Si la materia prima es buena y se reconoce en el plato. Un buen tomate en verano no necesita ayuda; uno de cámara en enero no se arregla con aceite.
- La mano. Puntos de cocción, sazón, temperatura de salida. Si el arroz está en su punto, si la fritura no chorrea, si la salsa liga.
- La sala. Si te atienden con conocimiento y a tiempo, si saben explicar la carta y si los platos llegan con su ritmo.
- La casa. El local, la limpieza, el ruido, la comodidad. No se pide lujo; se pide que se pueda comer a gusto.
- Lo que vale. Si lo que pagas tiene sentido con lo que comes. Un menú barato puede ser caro y una cuenta alta puede estar justificada.
- Las ganas de volver. La prueba final. Si al salir ya estás pensando en qué pedirás la próxima vez, has comido como un cura.
Cómo se hacen las visitas
Voy como un cliente más: reservo como cualquiera, pido de la carta, pago la cuenta y no aviso de quién soy. Cada visita lleva la fecha, porque los sitios cambian de cocinero, de dueño o de proveedor, y la nota vale para el día en que comí allí.
Las visitas del blog antiguo, de 2016 a 2019, también se puntuaban del 1 al 5, entonces por apartados. Se han conservado tal y como se escribieron, con su fecha.
¿Conoces un sitio donde se come como un cura?
Las próximas visitas se anuncian cada domingo en La Mesa del Cura. Si quieres proponer uno, escribe a hola@elmetodo360.es con el nombre y qué pedir.